Doble o nada
01 de febrero de 2009
 

Ahí estaba Ella, con las manos inquietas tratando de entretenerlas jugando con sus pulseras, se le nota nerviosa y podría asegurar que hasta un poco molesta, es evidente que Él viene tarde.

Con una rápida mirada logra ver todo su alrededor, esto empieza a desesperar, no hay una llamada o un mensaje, eso da esperanza de que en cualquier momento llegara… o ¿eso debería preocuparle? Yo no lo sé, yo solo la observo curioso de saber cuál es el final.

Al fin aparece, y el mundo cambia de color y parece detenerse, una sonrisa enorme, unos ojos que brillan y unas manos que sudan:

Ella: Hola, hace tiempo que esperaba

Él: Perdón, el bus tardo demasiado, más que las ganas por verte

Ella: No importa, ya estás aquí, sabía que llegarías, apostaría mi corazón a doble o nada.

  Julio
 
 
 
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